A 33 años de “La Invasión” al territorio panameño por parte del ejército de los Estados Unidos.

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Se estima que la llamada “Operación Causa Justa” cobró la vida de más de cuatro mil personas, las cifras oficiales son variable, bandos oficialista hablan de cerca de 500 muertos. No hay un número exacto de los fallecidos durante la invasión.

Aquel día de 20 de diciembre, hace 33 años, solo se oyó el ruido de las explosiones: una avalancha de cazabombarderos estadounidenses surcaba el cielo de Panamá en vuelo rasante, dejando un estruendo de turbinas y proyectiles tras de sí.

El ataque fue perpetrado por más de 26.000 hombres de las unidades de élite enviados por George H. W. Bush, el hombre que ordenó la invasión de Panamá aquel 20 de diciembre de 1989. La invasión dejó un saldo, no confirmado oficialmente, de 600 a 4000 muertos, entre civiles y militares, así como la destrucción de parte de la infraestructura del país y la supresión total de su ejército. 

 

Como resultado del ataque brutal, que comenzó pocos días antes de navidad y culminó el 31 de enero de 1990, fue destruido el barrio popular de El Chorrillo, lugar donde se encontraba el Cuartel Central de las Fuerzas de Defensa y las oficinas del General Noriega. La cantidad de muertos civiles y militares tiene diferentes estimaciones de acuerdo al bando que se pertenezca, pero oscilan entre 600 y 4000 personas.

«Afuera de la ciudad, en la zona del Canal, los estadounidenses tenían una especie de campo de detención al aire libre — el más grande de EE. UU. desde Vietnam- donde procesaban a los miembros de Defensa de Panamá y valoraban si calificaban para ser integrantes del nuevo ejército que estaban formando», recuerda Wallace, fotógrafo inglés.

Hoy, el antiguo cuartel general de El Chorrillo es un parque de diversiones familiar, y las casas de los vecinos mutaron a edificios de hormigón multifamiliares.

20.000 personas fueron desplazadas de sus hogares durante casi dos semanas. Hoy en día se siguen sin conocer el número exacto de muertos. Según fuentes nacionales panameñas, instituciones sociales, organismos gubernamentales y sociedad civil, existen estimaciones de que hubo unas 3000 víctimas fatales entre soldados de las Fuerzas de Defensa de Panamá y población civil.

En algunos medios de comunicación extranjeros se publicaron noticias que indicaban de 300 a 600 los muertos como consecuencia de bombardeos en el barrio El Chorrillo, sitio donde se encontraba ubicado la Comandancia o Cuartel Central de las Fuerzas de Defensa y las oficinas del General Noriega, y que más de 20 000 personas perdieron sus bienes y pertenencias, solicitando compensaciones por parte del gobierno de los Estados Unidos.

El Comando Sur del Ejército de los Estados Unidos reportó la muerte de 314 militares panameños, 202 civiles de la misma nacionalidad y 23 soldados estadounidenses.

La última foto que hizo Juantxu Rodríguez en un depósito de cadáveres, tras la invasión de Panamá por tropas estadounidenses. Crédito: Juantxu Rodríguez/Cortesía de El País

La iglesia católica panameña ha estimado que en la invasión se produjeron 655 muertes por el lado panameño, de los cuales 314 eran militares y 341, civiles. Ellos estiman los heridos en 2,007, de los cuales 124 eran militares panameños. Sin embargo, los datos recabados por el Instituto de Medicina Legal de Panamá registraron 255 muertos y 93 desaparecidos. De los desaparecidos, 39 corresponden a militares y el resto son civiles. Por su parte, el Comité Panameño de Derechos Humanos contabilizó 556 muertos y 93 desaparecidos. Otros organismos, como la Asociación de Familiares de los Caídos el 20 de diciembre de 1989, consideran que las víctimas deben ser alrededor de 4000.

Los soldados estadounidenses ocuparon las calles fuera de la embajada del Vaticano en Ciudad de Panamá, donde el general Manuel Noriega buscó asilo durante la llamada Operación Causa Justa. Foto del 25 de diciembre de 1989. Crédito: MANOOCHER DEGHATI/AFP via Getty Images

La invasión causó daños materiales por la acción militar y una crisis económica producto de las acciones de saqueo al comercio en general por parte de la población temerosa de un desabastecimiento de alimentos y artículos de primera necesidad. El barrio de El Chorrillo, constituido principalmente por viejos caserones de madera edificados en la época de construcción del canal, fue destruido casi en su totalidad, debido a los incendios producidos por el bombardeo al Cuartel Central.? No obstante, existen versiones de que algunos grupos organizados por Noriega conocidos como los Batallones de la Dignidad incendiaron parte de El Chorrillo durante los enfrentamientos. Otras fuentes indican que fueron militares norteamericanos los que coordinadamente incendiaron las casas en la vecindad del cuartel general.

La invasión de Estados Unidos en Panamá en 1989 fue la última intervención militar estadounidense de la Guerra Fría. El 20 de diciembre de aquel año, más de 26.000 militares desembarcaron en el país centroamericano con el objetivo de arrestar al general Manuel Antonio Noriega, Comandante de las Fuerzas armadas y gobernante de la nación. Se estima que durante los 42 días que duró la invasión, murieron varios miles de panameños, entre soldados y civiles, y unas 20.000 personas se quedaron sin hogar. Murieron también 23 militares estadounidenses.