La masacre en Odesa

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Al menos 38 personas murieron por el incendio intencionado de la sede de los sindicatos en Odesa.

por Mikal/Piensa Prensa

El resultado del episodio: 46 muertes, 214 heridos y 172 detenidos.

“Gritaban ‘Gloria a Ucrania’ y rompían la cabeza a los heridos”

Los hechos ocurrieron aproximadamente una semana antes de los autodenominados “referendos” de Donetsk y Lugansk sobre su separación de Kiev. La televisión rusa mostró cadáveres calcinados e informó que “nazis ucranianos” habían “quemado vivos” a ciudadanos prorrusos.

El 2 de mayo de 2014, el club de futbol local FC Chornomorets recibía en Odesa al FC Metalist de Jarkov en un partido correspondiente a la Liga 1 de Ucrania. Multitudes de aficionados llegaron de Jarkov y se dirigieron al estadio. Pero se vieron agredidos repentinamente por encapuchados armados que portaban al mismo tiempo la cinta de San Jorge (adoptada como símbolo de los opositores al régimen de Kiev) y un brazalete rojo. El mismo brazalete rojo podía verse sobre los uniformes de algunos policías ucranianos.

En varias fotos, muy fáciles de encontrar, puede comprobarse que los agresores contaron como mínimo con la neutralidad de las fuerzas de policía. Otras imágenes demuestran que el despliegue, las agresiones y los desmanes de los agresores estuvieron coordinados por individuos que portaban uniformes de la policía. Uno de los coordinadores identificados no es otro que el jefe delegado de los servicios del ministerio del Interior en Odesa, el coronel Dimitri Fucheji.

 “Llegaron chicos bañados de sangre y nos dijeron que nos escondiéramos en la sede de los sindicatos, porque nos iban a matar y a quemar”, recuerda Switlana Abakamowitsch. La activista prorrusa, de 74 años, estaba en el segundo piso cuando el edificio comenzó a incendiarse. Sufrió quemaduras en la cara y las manos, pero sobrevivió.

Switlana Abakamowitsch

Ese viernes (2.05.2014), los enfrentamientos entre las fuerzas ucranianas y milicias prorrusas en la ciudad de Sloviansk cobraron intensidad. Más de 46 personas murieron en un incendio en la ciudad de Odessa.

En la ciudad de Odessa se vivieron fuertes enfrentamientos entre activistas prorrusos y manifestantes proucranianos. Más de 46 personas perdieron la vida en un incendio de un edificio en el marco de las duras protestas callejeras.

El primer ministro interino de Ucrania, Arseni Yatseniuk, consideró que las fuerzas de seguridad son en parte responsables de la tragedia de Odesa, donde el viernes murieron 46 personas en un incendio provocado en medio de enfrentamientos entre leales a Kiev y separatistas.

Si la policía hubiera trabajado bien, la situación se habría calmado a tiempo, afirmó Yatseniuk durante una visita a Odesa. Toda la cúpula de las fuerzas de seguridad del lugar será destituida, pues actuó de forma “ineficiente” y rompió el reglamento, aseguró.

El fuego en el edificio se desató, después de que activistas prorrusos atacaran una protesta antiseparatista, la cual respondió al ataque.

Un activista prorruso apunta con una pistola a partidarios del gobierno ucranio durante los enfrentamientos de hoy en las calles de Odessa.

En medio del enfrentamiento entre los dos grupos, los protestantes prorrusos buscaron refugio dentro del edificio sindical, donde según las autoridades, algunas de las víctimas se asfixiaron con el humo de las bombas Molotov, y otros murieron al saltar del edificio.

Varias personas quedaron atrapadas en las plantas superiores del edificio cuando propagaron las llamas. Según las autoridades, algunas de las víctimas se asfixiaron con el humo y otros murieron al saltar del edificio. Algunas personas quedaron atrapadas en las plantas superiores del edificio conforme se propagaron las llamas. Videos y registros muestran a efectivos de la policía disparando contra las personas que intentabas arrancar de las llamas.

Un manifestante lanza un cóctel molotov contra la sede de los sindicatos de Odesa. El incendio, que se ha desatado durante los choques entres los activistas prorrusos y partidarios del gobierno Ucranio.

“Se acercaban al edificio y tiraban botellas con líquido inflamable al segundo piso, uno iba con un escudo y sujetaba a otro que tiraba la botella. Muy rápidamente desapareció el agua en el edificio, no hay duda que la cortaron ellos”, recordó uno de los supervivientes de la tragedia, Ígor Nemodruk.

Encapuchados armados (ver arma en el círculo rojo) se mueven tranquilamente entre los agentes de la policía local. Obsérvese que estos individuos también llevan brazaletes rojos.

Un análisis forense indicó que las llamas no fueron la única causa de las muertes, sino que contribuyeron también golpes y heridas de armas de fuego, una información confirmada por las imágenes y los videos difundidos por la Red. 

Cómo nació el actual Gobierno ucraniano.

A finales de febrero de 2014, la revolución del Maidán llegaba a su etapa final. El 20 de febrero, en la Plaza de la Independencia de Kiev, unos francotiradores abrieron fuego contra los participantes de las protestas y dejaron múltiples víctimas.

El medio de comunicación Sputnik publicó una entrevista con los francotiradores georgianos del Maidán Koba Nergadze y Alexandr Revazishvili. Ellos aseguraron que los disparos se discutieron con Andréi Parubi, presidente del Parlamento ucraniano en 2016, y Serguéi Pashinski, diputado del Parlamento. Los tiradores fueron instruidos por un exsoldado estadounidense, Christopher Bryan. El propio Pashinski llevó armas a los edificios del conservatorio y del hotel Ucrania, acompañado de unos desconocidos. El día de la masacre, Pashinski también disparó con una ametralladora.

“El Gobierno actual de Ucrania está basado en la sangre y las mentiras”, comentó el ex primer ministro ucraniano Mikola Azárov.

Los eventos que siguieron a la masacre llevaron al colapso del sistema estatal ucraniano. Arrinconado, el presidente Yanukóvich, de hecho, se negó a resistir. El 21 de febrero firmó un acuerdo sobre el arreglo de la crisis política con los representantes de la oposición, tras lo cual se anunciaron elecciones presidenciales anticipadas en el país.

Las autoridades fueron amenazadas con una continuación de la violencia si el presidente no renunciaba. En la noche del 21 de febrero, Yanukóvich cumplió esta exigencia y dejó Kiev.

En Ucrania reinó el caos. Los activistas de la oposición desplazaban a las autoridades en las regiones y tomaban las instituciones estatales. El poder recayó sobre los líderes del movimiento de Maidán, que actuaban sin ningún fundamento legal.

Las fuerzas de orden y seguridad abandonaron el barrio donde se encuentran las instituciones gubernamentales, que inmediatamente fue ocupado por la oposición. Se completó el cambio de poder. Se desconocía el paradero del presidente y sus partidarios no oponían resistencia. Entonces Andréi Parubi anunció que la oposición había establecido un control total sobre Kiev.